Alcatraz Federal Penitentiary

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Arrancando con los post sobre viajes aquí tenéis mi opinión y experiencia sobre la visita a la isla de Alcatraz (San Francisco), conocida también como ‘La Roca’. Lo primero que llama la atención sobre Alcatraz, mucho antes de pisar la isla, es su proximidad a la ciudad de San Francisco. Desde casi cualquier punto de la costa puedes ver la isla con bastante detalle. Desde el famoso Pier 39, el punto más cercano a la isla, poco más de un kilometro separa la antigua prisión federal de la ciudad. El primer y seguramente más importante consejo si tenéis la intención de visitar Alcatraz es reservar los billetes con bastante antelación, os diría que como mínimo un mes, ya que la afluencia de gente es masiva y si se va a estar poco tiempo en la ciudad no es una visita que se pueda improvisar. El ferry hacía la isla parte desde el pier 33, fácilmente identificable por los carteles y las largas colas que se forman para esperar al ferry. Los billetes se reservan con el horario de ferry incluido por lo que el tiempo de espera en cola no es muy grande.

El trayecto es corto, en apenas 10 minutos estás desembarcando en la zona este de la isla. Merece la pena disfrutar del viaje en la cubierta del ferry pero, como siempre en San Francisco, importante llevar una buena chaqueta para no quedarse congelado en el trayecto. Para aquellos que loAlcatraz desde el pier 39. prefieran el ferry dispone de muchos asientos interiores donde también se puede disfrutar de la vistas de la bahía. A medida que te vas acercando empiezas a observar detalles de los edificios y descubres que la gran mayoría de ellos están en ruinas, a excepción del edificio que alberga las celdas de los reclusos y el edificio que servia de vivienda para los guardas de la cárcel y sus familia. También llama la atención las grandes pintadas sobre el edificio de viviendas y el deposito de agua, las cuales dan la bienvenida a los indios nativos americanos. Esto se debe a que en 1969 la isla fue ocupada durante 19 meses por indios nativos americanos como protesta para que la isla (con la prisión ya cerrada) les fuese entregada para poder utilizarla como centro cultural, de formación y espiritual. A lo largo de estos 19 meses varios incendios provocaron la destrucción de algunos edificios y una vez terminada la ocupación el gobierno americano destruyó algunos más. Aún así siguen siendo muy visibles las pintadas en algunas partes de la isla. El mencionado edifico de viviendas es el más próximo al muelle donde atraca el ferry y donde una amable guía explica a cada grupo de viajeros que desembarca las mínimas normas a seguir: Ojo, ahora es un Parque Natural y terreno federal, por lo tanto aplican las leyes federales. Nada de coger objetos o piedras, respetar a la flora y fauna de la isla y hacer siempre caso de las indicaciones. A partir de ese momento uno es libre de moverse libremente por la isla, la cual tiene 9 hectáreas de superficie con una única pequeña carretera que parte del muelle y se divide en dos para comunicar con los bloques de celdas y la “zona industrial”.

Tras un corto paseo en pendiente se llega del muelle al edificio que alberga los cuatro bloques de celdas, las oficinas de los guardas, el comedor y el patio de recreo. Como curiosidades y datos históricos, aunque no os voy a aburrir ya que podéis consultarlos en cualquier guía o web dedicada a la prisión:

La prisión federal se mantuvo activa entre el 11 de Agosto de 1934 y el 21 de Marzo de 1963.
Con una capacidad máxima de 350 reclusos nunca llegó a alcanzar dicha cifra, siendo a ocupación más baja 222 y la más alta 320. A lo largo de los 29 años en activo se otorgaron 1576 números de reclusos, pero el número de personas es algo inferior ya que algunos presos ingresaron más de una vez. El número de guardas que trabajaban en Alcatraz era de 90 oficiales en turnos de 8 horas a lo largo de las 24 horas del día.
La prisión se divide en cuatro bloques: A, B, C y D. El bloque A nunca llego a ser utilizado y el bloque D era el bloque donde se encerraba a los presos más problemáticos o peligrosos.
Pasillo de Alcatraz. Al entrar en el edificio de celdas te ofrecen una audio guía en la mayoría de idiomas del mundo, es gratis y muy recomendable cogerla ya que sin ella te pierdes mucha información interesante al no haber guías a lo largo de toda la prisión. El hecho de que la gran mayoría de visitantes lleve los cascos escuchando las explicaciones provoca un efecto colateral y es que todo el mundo va en silencio escuchando. Esto favorece a abstraerse un poco del resto de visitantes y a meterse en la piel de las personas (guardas y presos) que estaban allí hace unos años. Pese a que como os decía miles de personas llegan todos los días a la isla, la sensación recorriendo la prisión no es de aglomeración de gente ya que el silencio y que cada uno vaya viendo todo a su ritmo (puedes pausar y rebobinar la audio guía las veces que quieras) genera que en ningún momento te de la sensación de estar rodeado de mucha gente. La historia que te van narrando te cuenta como era la vida rutinaria en la prisión, te guía hacía “famosas” celdas donde se escribió la historia de Alcatraz: motines, intentos de fuga, reclusos famosos, etc. A modo de ayuda existen algunos paneles con fotos y pequeñas explicaciones que te van ayudando a identificar diferentes puntos en la prisión.

Algunas celdas, tanto las “normales” como las de aislamiento, están abiertas por lo que durante unos minutos puedes tratar de experimentar la sensación de verteCelda de aislamiento de Alcatraz Celda de Alcatraz.encerrado en esas minúsculas celdas (2,7m de largo x 1,5m de ancho x 2,1m de alto). Pese a que no tiene nada que ver con lo que puede llegar a sentirse, la sensación no es nada agradable. A lo largo de toda la visita se respira ese extraño ambiente mezcla de estar visitando historia viva de ese país y un prisión donde alguno de los más famosos criminales pasaron varios años. Y digo historia viva porque aún existen presos vivos que estuvieron encerrados en Alcatraz. La audio guía se detiene en puntos como la gran batalla que tuvo lugar entre el 2 y el 4 de Mayo de 1946 cuando en un intento de fuga coordinado por seis presos, consiguieron hacerse con el control del bloque de celdas pero no pudieron huir de la prisión amotinándose en su interior. Tuvo que intervenir la Marina americana lanzado granadas a través del techo de la prisión para reducir a los presos. El resultado final fueron dos guardas de seguridad y tres presos fallecidos. Los tres presos supervivientes fueron juzgados y dos de ellos condenados a la pena de muerte. El último de ellos con solo 19 años fue castigado con otra cadena perpetua. Como era de esperar nada de historias felices.

El comedor, oficinas de los guardas y demás habitáculos del gran edificio no aportan más que el conocer como estaba distribuida y los medios que tenían en aquella Patio de Alcatraz.época. Por fortuna no conozco ninguna otra prisión por lo que no puedo compararlo con las actuales. También se visita el patio de recreo donde los reclusos, si no habían sido castigados, podían acceder 30 minutos al día. Es fácilmente reconocible por todos aquellos que hayáis visto alguna de las películas rodadas en esta famosa prisión. Te explican como los presos pasaban la mayor parte del tiempo jugando a las cartas en las gradas del patio y como desde allí se podían percibir los olores y sonidos de la cercana ciudad de San Francisco. Actualmente se encuentra bastante deteriorado, pero es un momento de la visita que se agradece al sentir de nuevo aire fresco después de haber “probado” las celdas de la prisión.

Como última curiosidad en la visita una de las paredes que separa las celdas de la cárcel se ha sustituido por una puerta de cristal para que se puedan ver las tripas de Alcatraz. Cobra especial importancia cuando te cuentan que tres presos consiguieron acceder a esta zona agrandando los agujeros de los conductos de ventilaciónInterior paredes de Alcatraz. con cucharillas que robaban del comedor. Esta fuga es la más famosa y la única que ha tenido “éxito”, ya que los presos nunca jamas han vuelto a ser localizados. No se sabe si fueron capaces de cruzar las gélidas aguas, con fuertes corrientes, que separan Alcatraz de San Francisco o perecieron en el intento. Pero en la audio guía se comenta que quizás huyeron a Sudamérica ya que la gran mayoría de reclusos empleaba sus horas en aprender Español. Sigue siendo un misterio sin resolver y el FBI sigue incluyéndolos en la lista de personas buscadas por el gobierno americano.

Para salir de la prisión primero pasas por una zona que han habilitado con materiales hechos por presos en programas de reinserción y donde, curiosamente, se critica bastante el modelo actual americano de prisiones y su efectividad. Como era de esperar para salir del edificio es obligatorio cruzar la tienda donde puedes comprar todo tipo de recuerdos de la visita (desde las típicas postales a un trozo de piedra de la prisión que llevarte a casa). La zona industrial que comentaba al principio son tres edificios que servían como almacén y para generar la electricidad que necesitaban la prisión y las viviendas, nada digno de reseñar puesto que están abandonados y no puede visitarse su interior.

Fuera ya del tema prisión, es paradójico en lo que se está convirtiendo ahora la isla. Como parque natural, la isla se está llenando de pájaros y actualmente residen allí dos colonias de gaviotas y cormoranes. Resulta curioso que lo que fue en su momento el símbolo de la máxima seguridad y privacidad de libertad, termine convirtiéndose en casa de los animales más libres que hay pudiendo desplazarse volando allá donde quieran.

Hasta aquí mi opinión y experiencia sobre la visita Alcatraz. Una visita cuando no obligada, si interesante para todo aquel que se pase por San Francisco.

Ingeniero de Telecomunicación. Master Internet Business (ISDI) Disfrutando, compartiendo y aprendiendo de Internet. Optimista Digital.

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