Yosemite National Park: Visita de dos días

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Impresionante, ese es el adjetivo que se queda en la boca tras la visita al valle de Yosemite en primavera. A continuación paso a detallaros el viaje de dos días organizado por Red Road Trip, si alguien se plantea excursiones por el area de San Francisco que se ponga en contacto con ellos. Los viajes los gestiona Eli, una catalana afincada ahora en San Francisco que estará encantada de ayudaros y guiaros en las excursiones. [Actualizado 2017: Red Road Trip ha cesado su actividad.]






Dia 1: Visita al bosque de secuoyas gigantes (Mariposa Grove)

El camino desde San Francisco al parque nacional de Yosemite se cubre en aproximadamente unas 4 horas en coche desde. De camino al parque se puede entender el porqué del sobrenombre de “golden state” o “estado dorado” a California: la mayoría de los campos son de un color amarillento que recuerda mucho las grandes extensiones de terreno del mismo color en Castilla León. Tened en cuenta si vais a viajar a Yosemite que en toda la extensión del parque no hay cobertura móvil de ningún tipo, lo cual se agradece para desconectar un poco del mundo exterior pero es importante conocerlo por si se necesita dejar algo cerrado antes. El objetivo del primer día era visitar uno de los bosques de secuoyas que existen en la zona conocida como Mariposa Grove a unos 59km del valle de Yosemite. Nada más aparcar en la zona habilitada para ello te encuentras con los primeros grandes pinos y secuoyas que en un primer momento parecen enormes pero enseguida entiendes que no son las más grandes que vas a ver a lo largo de día. Existen diferentes rutas que puedes hacer a lo largo del bosque y para ello existen mapas que puedes comprar por 1$ nada más bajarte del coche. Los senderos están claramente marcados y no debe unos salirse de ellos para respetar el espacio de flora y fauna del bosque. A los pocos metros de empezar a caminar te encuentras una secuoya caída pero en un perfecto estado de conservación. Esto se debe a la composición de la madera de estos árboles ya que no se pudre y apenas se ve afectada por el fuego (más adelante os contaré cosas sobre ello). Se desconoce el tiempo que lleva caída esta secuoya pero a través de ella se aprende las primeras cosas relacionadas con la morfología de estos gigantes, pese a su gran altura las raíces apenas penetran unos tres metros en la tierra pero pueden expandirse en un radio de 100m alrededor del tronco. Esta característica hace que muchas de las raíces de las secuoyas se entrelacen entre si ayudándose unas a otras a mantenerse en pie. Según vas caminando empieza a llamar la atención los restos de pinos quemados y como algunas secuoyas tienen negras ciertas partes del tronco pero se les ve en perfecto estado de salud. Los fuegos que originan este paisaje son controlados y no tienen otra finalidad que mantener sano el bosque. Las secuoyas necesitan grandes dosis de sol y nieve, cosa que si se deja que crezcan un frondoso bosque de pinos y matorral a su alrededor no puede conseguirse. Como anécdota es interesante conocer como durante los primeros años en los que se declaró el parque nacional se controlaba muchísimo el que no hubiese incendios. Esto provocó que la gran mayoría de las secuoyas se estresasen. Cuando los responsables se dieron cuenta de la situación empezaron a realizar las quemas controladas para mantener la salud de los grandes gigantes. Es mejor realizar estas quemas controladas que esperar a que la naturaleza siga su curso y un rayo provoque el incendio en una zona al azar.

giant_grizzlyEl paisaje es increible, te ves caminando entre enormes arboles que te hacen sentirse muy, muy pequeño. Cuando ves a turistas (o uno mismo) haciéndose la foto junto a uno de estos árboles es casi imposible ver a la persona en la base del árbol. Uno de los grandes protagonistas del Mariposa Grove es el Giant Greezle, el 25º árbol más voluminoso del mundo con sus 963m3 de volumen. Impresiona colocarse en la base con casi 8m de diámetro y mirar hacía arriba para asombrarse con los 63 metros de altura del gigante. La gente hace esfuerzos increíbles por retratarse junto al árbol, simplemente es imposible. O el árbol o nosotros pero la diferencia de escalas no permite que se vean las dos cosas a la vez.

El siguiente alto en el camino lo marca una secuoya a la cual se le ha realizado un corte en su base creando un túnel a través de ella, su nombre es California Tunnel tree. Esta maniobra que generalmente mataría cualquier otro árbol, estos gigantes ni se enteran y pueden seguir viviendo perfectamente. Más adelante hay casos más sangrantes como un árbol que tras sucesivos incendios se ha quedado hueco su tronco pero sigue teniendo un frondoso entramado de ramas y hojas.

Faithful couple tree Cuando ya llevas un rato paseando por Mariposa Grove pierdes el sentido del tamaño, pasear entre estos gigante te hacer cambiar enseguida la perspectiva de que árboles son grandes o pequeños y te sorprendes a ti mismo con comentarios como “Ah! pues este ya no es tan grande, cuando en realidad es enorme en comparación con cualquier árbol fuera de este bosque. De repente y como por arte de magia cambia el paisaje y las secuoyas desaparecen dejando a los pinos solos en el paisaje, es una zona mucho más soleada que las anteriores y hay que ir preparado para ello. Cuando vuelvan a aparecer las gigantes secuoyas estaremos ante otro de los grandes protagonistas del parque: Faithful couple. Este gigante en realidad son dos pero han crecido tan juntos que sus bases se han unido formando una sola.

La ruta sigue hasta encontrar el Telescope tree, mencionado anteriormente al estar hueco completamente en su interior, muy cerca se encuentra una pequeña cabaña entre los arboles donde como curiosidad se puede observar el tamaño de las secuoyas con uno, dos y cuatro años de edad. poco más que reseñar además de los hermosos paisajes que te vas encontrando.

Como único punto negativo de la visita al Mariposa Grove, si es que se puede considerar negativo, es que cada cierto tiempo te encuentras con una especie de pequeño tren que circula por pistas acondicionadas expresamente para ello. Este vehículo (bastante ruidoso) transporta a aquellos turistas que no quieren (o no pueden) hacer la visita caminando. Realmente desentona bastante encontrártelo cuando estas paseando tranquilamente por la naturaleza.

Para hacer noche entre los dos días existen multitud de opciones, desde dormir en el valle en tiendas de campaña o barracones a desplazarse unos kilómetros y reservar una habitación en un hotel. Reservar con tiempo ya que la demanda es bastante alta.

Día 2: Visita al Valle de Yosemite.

Yosemite valley Al comienzo de este post describía como impresionante este viaje y un altísimo porcentaje de ese adjetivo se lo lleva todo lo que puedes encontrarte al visitar el valle de Yosemite. Si tenéis la suerte de poder escoger las fechas planear el viaje en primavera varias son las razones pero la más importante es poder disfrutar de las cascadas en todo su esplendor. Es un espectáculo majestuoso provocado por todo el agua del deshielo bajando desde lo más alto de los muros de granito que conforman el valle hasta el río Merced. Grandes picos como el Half-Dome o el Capitán coronan el valle y son un gran atractivo para todo aquel que disfrute con la escalada en vertical. Algunos de los muros y cascadas tienen una altura de más de 80 metros y solo el poder acercarte a ellos merece la visita a este parque. Existen distintas rutas, una más duras que otras tanto en longitud como en complejidad. La que yo os voy a relatar a continuación parte de la zona central del valle donde se puede aparcar y existe una zona de camping hasta lo alto de Nevada waterfall, una de las cascadas más hermosas del valle. La dificultad de esta ruta es media/baja y en aproximadamente unas 3 horas se puede hacer tranquilamente (ida y vuelta). El camino está asfaltado la mayor parte de tiempo aunque en cuanto se deja la carretera principal del valle la inclinación del camino se incrementa considerablemente.

Yosemite waterfallA los pocos minutos de empezar a caminar ya te encuentras con el primer río que baja cargado de agua a una velocidad considerable. A medida que se aumenta la pendiente vamos viendo partes del valle desde más arriba y cada vez se hace más difícil cerrar la boca, no por el esfuerzo sino por los increíbles paisajes que se suceden uno tras otro. Es bastante común encontrarse con ardillas a lo largo de todo el camino, algunas de las cuales llegan a acercarse bastante a las personas o se cruzan en el camino causando el asombro de los presentes. También es frecuente ver diferentes tipos de pájaros, todos bastante coloridos, volando entre los granite_wallárboles o acercándose a beber al río. Una vez que se llega a una zona en la que se han habilitado baños y fuentes de agua para los turistas empieza la parte más bonita y espectacular de la visita. El ruido del agua delata que te estas acercando a algún tipo de rápido o cascada pero la orografía del terreno no te deja ver nada. Y de repente trás una curva en el camino una ligera lluvia empieza a caerte encima (¡ojo si lleváis cámara de fotos! Necesitareis una funda impermeable o meterla dentro de la mochila para no empaparla). Al principio es muy suave y se agradece bastante si el día es caluroso, a medida que se sigue avanzando el ruido de agua cayendo es cada vez más fuerte y la cantidad de agua que nos cae encima es mayor, eso sí, aún no podemos ver la fuente de ambos fenómenos El terreno empieza a ser abrupto y empieza de verdad la parte de ruta por camino sin asfaltar (algo que si estáis acostumbrados a realizar rutas por el monte estaréis echando ya de menos). Y es en ese momento cuando tras subir unas escaleras esculpidas en la roca ves por primera vez parte de la cascada Nevada (Nevada waterfall). La sola visión parcial ya sorprende pero lo mejor está por llegar.
Nevada waterfallEl agua empieza a llegar en todas direcciones y si no tenéis un chubasquero a mano terminaréis empapados (insisto que si el día es caluroso se llega a agradecer) pero tras unos cinco minutos de ascensión por escaleras de piedra se llega al momento mágico de la visita. Se presenta ante nosotros la cascada en todo su esplendor, con un arco iris perenne en su base y la enorme fuerza del agua inundando todo el paisaje. Realmente merece la pena el viaje a Yosemite solo por poder presenciar momentos como el que se presenta en ese momento ante tus ojos. El camino sigue después de este punto y a través de un estrecho sendero donde se han habilitado redes y barandillas para la seguridad de todo el mundo se accede al punto más alto de la cascada. De nuevo, la vista desde ese punto es increíble. Ante nosotros se pueden ver ahora los rápidos que terminan en la mencionada cascada pero esto no es así todo el año, en cuanto avanza un poco más el verano, las temperaturas suben y el agua del deshielo comienza a disminuir. En ese momento la cascada se seca y donde ahora hay rápidos se forman lagos de agua naturales donde la gente puede bañarse y refrescarse. Después de la caminata y la hermosa visión de la cascada este puede ser un punto perfecto para reponer energías ya que hay espacio de sobra en la llanura sobre la cascada. Aquí finalizó la ruta realizada y solo queda desandar el camino para volver al punto de partida.

Seguramente mis palabras no hagan justicia a todo lo que puede llegar a verse en Yosemite National Park, pero si alguien tiene la suerte de poder venir a California y tener tiempo, es una visita más que obligada para poder disfrutar de paisaje únicos en el mundo.

Ingeniero de Telecomunicación. Master Internet Business (ISDI) Disfrutando, compartiendo y aprendiendo de Internet. Optimista Digital.

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